miércoles, 12 de marzo de 2014

REVISTA LAS ROSAS EMILIA ATTIAS, Diosa!!!


EMILIA ATTIAS
EMILIA ATTIAS

La actriz que se luce como Bárbara en la tira “Los Amigos de siempre” en una nota donde conoceremos algunos aspectos de su personalidad. “Soy una dualidad, por un lado, una mujer muy fuerte, y por otro, súper vulnerable y sensible”, dice. Las razones y las claves de un prototipo femenino perfecto.

¿Hay alguna manera de empezar a hablar sobre Emilia Attias sin mencionar a su belleza?
Probablemente. Sin embargo no podremos esquivar caer en el lugar común. A ver si resumo, cuando irrumpió en el modelaje nos hizo pensar que era única y superior a todo lo conocido. Más adelante saltó a la televisión y esperábamos a que su personaje apareciera. Finalmente, cuando estrenó la película “Días de Vinilo”, dijimos que no podía haber un rostro más cinematográfico que ese…Como que nació para ser la musa inspiradora de la que hablan los poetas, de esa mujer que con su sola presencia femenina puede llegar hacer cambiar todo el concepto estético que se produce. Elogios y piropos ha recibido de miles de maneras, no vamos a ser originales en ese punto. Simplemente les propongo disfrutar de conocer una Emilia íntima, tan o más cautivante que la que vemos en cada fotografía. “Siempre es lindo escuchar lo que uno genera porque la verdad es que no lo hago desde un lugar intencional, esas cosas son naturales y es como un regalo de la vida. Que vos sin darte cuenta generes eso, es muy gratificante. Todo lo que te da eso de formar parte del arte, desde tu lugar, entonces lo bendigo enormemente porque es algo que realimenté.  Igual uno no es consciente de lo que tiene, desde chica uno se acostumbra y lo ves como algo natural. De repente vas por la vida ingenuamente y te topás con gente que te lo dice y decís ‘guau no sabía que por ahí algo mío genera eso’.  Generar un  plus dentro de la actuación, que otros se inspiren con algo tuyo, es el halago más grande que me pueden decir, porque es totalmente natural  e inconsciente. Algo loco, extraño y obviamente hermoso”, admite.

Da la sensación que igual nunca quisiste hacer “la plancha” y quedarte con el envase…No me gusta quedarme con solamente esto y soy un poco obsesiva, debo reconocerlo. Siempre lo esquivé dije “no obsesiva, soy más relajada” pero la realidad es que me tengo que hacer cargo. Con los años me he dado cuenta que con mi profesión soy bastante exigente y obsesiva, me gusta crecer, renovarme. Tengo el carácter de que me gusta mucho realmente lo que hago, me apasiona y me gusta sentir que me renuevo, que no sigo siempre igual, que tengo más cosas para dar. No quiero quedarme en lo que genero por la belleza, por la simpatía o por el carisma sino que quiero dar más. Ya hace años que vengo estudiando y estoy preparando otras cosas, me gusta tener otras cosas bajo del brazo para sorprender y cuando vengan esas oportunidades que lo pueda mostrar. Me gusta poder dar algo fuerte que esté a la altura de lo que viene sucediendo conmigo y también hasta superarlos, pero eso es personal, uno se pone obsesivo con lo de uno.

Raro en vos que sos pisciana, porque los de tu signo si bien están en el límite, no son los que se obsesionan con los problemas y son más tranquilos, lo suyo es la paciencia…Igualmente tengo mucha manera pisciana, porque también soy así, no soy de confrontar rápido y tengo una naturaleza de entender mucho las cosas también. Eso sí cuando me enojo, me enojo fuerte y me gasto mucha energía, me da fiaca enojarme, entonces trato de enojarme lo menos posible. Pasa que hasta que me enoje tiene que ser algo que realmente no comprenda o que haya sido una injustica, sino naturalmente entiendo de dónde salen las cosas. Si una persona te quiere herir y te dice algo y vos sabés que te lo dice de un lugar de resentimiento,  automáticamente me da más lástima que enojo. Más allá de eso, toda la exigencia que tengo sobre mi y sobre mi carrera, más que nada la tengo sobre mi y no tanto sobre los demás. Igual soy paciente, no tengo una ansiedad o una desesperación sino una perseverancia y fuerza en escarbar trabajo, no me gusta dañarme por las exigencias y tratar como que todo sea positivo.

Además, has dicho alguna vez que sos un fuego, o sea, conviven varias Emilias Attias ¿Cómo es esa que está encendida siempre?Viste que tenemos como varias personalidades adentro, por ahí soy de las personalidades que más caras tengo. La mujer ya de por sí es más compleja que el hombre con esto del sistema reproductor de la complejidad y las hormonas, el hombre es más simple, más directo. Reconozco que soy súper femenina en esto, tengo muchas facetas, soy una mina que por ahí lo que si tengo es una energía para adelante siempre, muy avasallante, más tenaz, más fuerte y por ahí pensás que soy solo eso. Y me conoces por adentro y soy súper dulce, soy tranqui y amistosa, compañera, tengo cualidades hasta híper sensible y muy vulnerable en muchas cosas. Creo que soy una dualidad, por un lado muy fuerte, y por otro, súper vulnerable y sensible, pero a mí me encanta esa parte, soy muy amiga de mi parte como sensible y vulnerable porque me hace mejor artista. Uno se deja mimar, deja que las cosas te perforen, se metan adentro, te transformen como artista.


Y justamente por ahí la gente no sabe, no tiene porque saberlo, pero tu vida no era color de rosa, vos la remaste y te pasaron muchas cosas…
Sí, toda la historia y también el presente, uno es una persona normal que sufre, que vive intensamente como todas la personas, me pasan cosas, como a todos, lindas también, no solamente hablo de las feas. Es lindo poder, por lo menos a través del arte que es lo que elijo como modo de vida y de trabajo, poder sacar esos sentimientos, esas vivencias afuera y que la gente se identifique con vos.  Que puedas transmitir sentimientos donde la gente se refleje, se encuentre, se identifique, que puedas transformarlos por lo menos un rato, para mí son desafíos que me atraen.

¿Cómo fue vivir en una casa en el que todas las mujeres son perfectas como la película de Frank Oz? (aunque dudo que tan sumisas)
No, fue una casa siempre muy dividida, éramos -con mi madre- cinco mujeres más mi hermano varón, el menor, pero muy mimado por todas nosotras. Somos todas mujeres muy fuertes entonces pasaban muchas cosas, mucha sangre italiana dando vueltas. Mujeres fuertes, coquetas, intensas. Con mis hermanas muy unidas por las edades cercanas, salíamos a bailar, a comer, compartíamos las amistades. Éramos un gran grupo de mujeres que invadíamos la casa y Gonzalo, mi hermano, atrapado entre muchas mujeres. Igual, la verdad, se crió perfecto y hoy en día las novias lo aman.

Y vos contabas que de chiquita querías ser bailarina, ¿En la casa eras la que más segura estabas que lo tuyo iba por el lado del arte?
Totalmente convencida y decidida desde los cuatro años, con el tema del baile sobretodo. Era mi juego, tenía un par de Barbies pero tampoco las usaba mucho, era salir del colegio, llegar a mi casa y poner la radio, la música, la televisión y seguir coreografías y, una vez que me las aprendiera, bailaba seis horas por día. A la noche era el momento mío, todo sentados en el living y mostraba lo que armé, por ahí bailaba, me vestía, iba al vestidor de mi mamá, hacía toda una puesta de escena. Muchas veces con mis hermanos, pero todo el arte era mi gran juego de toda mi vida. Cuando sos chico te prendés en cualquier juego pero lo vivía todo como mitad juego y mitad ya segura sobre qué quería hacer. Eso era como un ensayo, una práctica de lo que iba a hacer cuando sea grande. Eso sí, era una vaga terrible, cara de traviesa mal.

Con el tiempo, en esta búsqueda tuya de la evolución de la perfección, te metiste a estudiar con Norman Briski, como hay un mito que él les pega  cachetadas a todos. Si es así, estoy seguro que sos la única a la que el maestro jamás toco por ese rostro que tenés…(Risas) Te digo la verdad, creo que es un mito, estudié con él y la verdad que nunca pude quedarme muchos años estudiando porque el trabajo no me lo permite, por ahí hago teatro o tira y me faltaba tiempo para estudiar.  He estudiado un año y medio, dejé, volví a estudiar ahora un par de meses y tuve que dejar porque arranqué la tira pero siempre vuelvo a él. Me encanta su seminario, sus clases, su técnica y es mi espacio de aprendizaje y no lo voy a cambiar, pero nunca jamás viví una situación ni conmigo ni  con mis compañeros, agresiva, ni nada. Es un tipo muy intenso que le gusta desestructurarse y a veces es un poco brusco en la manera -pero siempre verbal- de desestructurar para que vos seas mejor artista. A mí ese método me parece muy interesante y muy intenso, me gusta.

¿Cuál sería ese personaje que venís soñando interpretar que más te moviliza de la actuación?
A mí actoralmente me gustan los personajes que son humanos, como salir un  poco de montarme siempre el papel de la mujer fuerte, avasallante y seductora. Me gusta interpretar papeles más reales, que sufren, que viven cosas, donde el personaje está por delante de tu cuerpo, de tu belleza o de lo que sea, de tu envase. Me gustan los personajes femeninos de la historia. Los personajes heroicos pero llevados de una manera real, por ejemplo una Juana de Arco, mujeres fuertes que han tenido una presencia fuerte en la historia por la valentía, el coraje. Hay algo de eso que me inspira, que me motiva y que refleja algo mío  de esos personajes. También me gustaría hacer alguna obra del teatro musical, pero como para darme el gusto de lo que significa todo lo que me atrae: cantar, bailar y actuar.

Y la Emilia de entrecasa, ¿cómo es?
Soy súper romántica, me encanta la pareja, me gusta mimar al otro y dejarme mimar, me parece re lindo, no soy fría para nada en las relaciones. Me encanta compartir el mundo del otro y charlar y enterarme del día. A la noche por ahí vengo contenta a casa y propongo a mi marido (Turco Naim) salir en bici y vamos al río a charlar. Como que trato que no se caigan los planes de romanticismo pese a estar cansada. Es lindo no perder el disfrutar de la vida más allá de que esté trabajando mucho. Soy muy fanática del amor y me apasiono de la persona que amo.En el medio hablamos sobre numerosos temas, incluso me parece una picardía que por cuestiones de espacio no lo incluyamos en esta nota, quizás podríamos hacer un bonus track más adelante. Por supuesto, negó su devoción por una extraña dieta que cierta prensa le adjudicó hace unos días. Sin embargo, le decía a Emilia que una manera de hacerla más común a los mortales era cerrar la nota sobre algunos de sus defectos, si es que los tiene. Digo, esas tareas o actividades en las que Emilia no sea tan perfecta: la cocina, mirar deportes, estudiar, memorizar guiones, el sexo, etc. Sin embargo, todo eso que le mencioné me confiesa que le apasiona. Le ruego entonces saber cuáles son las fallas de un prototipo perfecto…

Tengo muchos defectos, soy re hincha pelotas, soy re terca, soy la que habla y no para nunca, como toda mujer mi vestidor es el universo femenino, puedo estar dos minutos como dos horas. Me podés odiar con eso pero bueno, después salís y hay una mujer impecable que huele rico, con un pelo divino (Risas).

Y me sigue diciendo que hay muchos defectos mayores todavía. Consultamos a varios expertos, conocidos en común, amigos, pareja, entorno, pero es difícil encontrarlos. Lo intentamos en vano. Emilia Attias es más sobrenatural aún que la que vemos tras estas imágenes.