Es uno de los hombres más deseados de nuestro país. Es la cara visible de las últimas campañas de la marca Penguin, un deportista exitoso que disfrutó y sufrió con el tenis prácticamente en partes iguales. Hoy, sus pasiones pasan por la fotografía y por vivir una vida “mucho más real”.
“Aquel que dijo más vale tener suerte que talento conocía la esencia de la vida. La gente tiene miedo a reconocer que gran parte de la vida depende de la suerte. Asusta pensar cuantas cosas se escapan a nuestro control. En un partido hay momentos en que la pelota golpea en el borde de la red y durante una fracción de segundo puede seguir hacia delante o caer hacia atrás. Con un poco de suerte llega hacia adelante y ganás. O no lo hace y perdés...", declara el guión del genial Woody Allen al comienzo de Match Point.
Gaudio varias veces habló de esas fracciones de segundos o de esos pocos milímetros de pelotas que tocan la línea o salen fuera de la cancha. De esos pequeños momentos donde todo el trabajo de semanas enteras puede quedar sepultado por un mal pique. O de esos aciertos que pueden hacer que la película tenga un final feliz.
De entrada le aclaré que sería imposible siquiera igualar el cuestionario que le realizó Mariano Zabaleta en el programa “Pura Química” (se puede ver por youtube), tampoco que le iba a pedir reflexiones más profundas como las confesadas a Guillermo Salatino en “Sin Anestesia” o anécdotas imperdibles como las reveladas a Matías Martin en radio. Sin embargo, sacando estas menciones, Gastón no habla fácilmente con los medios. No es del tipo de deportistas que esperan ansiosos el móvil de televisión, el escándalo amarillo en el diario deportivo o pavonearse en programas de chimentos con las pseudo vedettes del momento. Gaudio es de hablar poco, pero cuando lo hizo fue sin miramientos, sin el cassette puesto, de frente y con la sinceridad que tantas veces le jugó varios piques en contra.
Vos que sos un Menottista de siempre, incluso en la vida, y preferís también arriesgar y jugártela a especular a ver como te va. ¿Pensás que buscar siempre la excelencia te fue generando una presión extra que a veces es difícil soportar?
Creo que siempre buscar lo espectacular genera mucho más presión y es mucho más difícil conseguirlo pero a su vez la satisfacción es el doble. Como también es muy frustraste todo el tiempo porque no siempre se llega a lograr lo espectacular. Tenés mucho más para perder que para ganar.
¿Te jugó en contra decir lo que pensás? Creés que la sinceridad hizo que la gente se divida entre los que te aman y los que te odian?
La verdad nunca ofende siempre suma. Obviamente causa dolor en algunas personas pero eso también fue lo que provocó el amor incondicional de la gente que me quiere. Y obvio que están los que me odian por decir las cosas a veces que no les gusta.
Esa sinceridad que lo separó de algunos colegas como Guillermo Coria, también hizo que lo respetaran y se hiciera de grandes amigos del deporte como Gabriel Batistuta, Roger Federer, el mencionado Zabala o el “Flaco” Chela. “La sinceridad que tenía provocaba que la gente que estaba conmigo me quiera con una amistad real. No hay ningún tipo de falsedad en mis relaciones”, agrega.
Guillermo Salatino dice que sos un mar de contradicciones, que sos un tipo divertido, macanudo, fenómeno, pero sufrido y que también se martiriza y depende del momento tu estado de animo…¿Pensás que correcto el análisis de tu periodista amigo?
Soy bastante ciclotímico y eso hace que sea bastante inestable emocionalmente. Puede ser que a veces no tenga ganas de hablar con nadie o si estoy en buen día puedo ser bastante divertido.
En una nota decías que “la vida empieza cuando se te termina la carrera”, ¿Qué lo primero que trataste de recuperar o vivir con libertad? Jugar al fútbol, asados interminables, viajar para esquiar?
Exacto !! Ahora vivís una vida que es mucho más real a la que estabas acostumbrado. Te das cuenta que la vida no pasa solamente por una raqueta y una pelotita. Hay otras cosas q antes no estabas ni enterado. El poder estar más tiempo con mi gente, no viajar tanto y elegir siempre lo que tengas ganas de hacer. Desde jugar al fútbol hasta salir de joda o irse de viaje a donde se te ocurra, cuando se te dé la gana.
De los 7 hasta los 30 años estuviste haciendo lo mismo, ¿De quienes te rodeaste y cómo sobrellevaste esa sensación de vacío que llega al principio del retiro?
Cuando te retirás te das cuenta que lo que siempre está en tu vida es la familia y tus amigos de verdad. Son realmente los que te ayudan cuando estás un poco perdido después de hacer durante 20 años lo mismo.
Qué cosas extrañás que perdiste de tu infancia por haberte dedicado al deporte?
De la infancia te perdés todo lo que un adolescente tiene que hacer con esa edad. O sea, nada es normal, tenés una vida y una responsabilidad de una persona de 30 años pero vos sólo tenés 15, entonces todo pasa a ser bastante antinatural.
Volviendo a tu infancia, ¿Cómo eras como alumno y como hijo?
Eso fue hace tanto que ya ni me acuerdo, pero como alumno era regular...Y como hijo era el más chiquito y al que menos restricciones le pusieron, así que hacía bastante lo que quería todo el tiempo !!
En el colegio jugabas de apertura al rugby y eras titular indiscutido hasta que apareció ese DT que no te puso y hoy se debe querer matar ¿Creés que la hubieras pasado mejor destacándote en un deporte colectivo en lugar del tenis que es tan solitario?
Y la verdad que tuve suerte que en el tenis me fue bien y la pase bastante bien, pero no hay dudas que la pasás muchísimo mejor y más divertido cuando hacés deportes colectivos. Lo veo con algunos amigos que juegan al rugby... y estar en grupo siempre es mucho más divertido.
En la época del Rugby ya eras ganador con las mujeres. No me digas que también la tuviste que remar…
¡Eh!, no me acuerdo mucho pero siempre hay que tener claro que el tenis siempre ayuda muchísimo en ese tema (Risas)
Le pregunto por su situación sentimental, Gastón agarra simbólicamente la raqueta y tira la pelota bien lejos, a una buena distancia de la indiscreción y también del que está se sabe degustador de caramelos que sólo unos pocos pueden saborear. “No estoy solo, si me preguntás que mujer me gusta tengo que admitir que cada mujer tiene lo suyo. No tengo un estilo definido”.
Saliste con varias de las mujeres más lindas del país. Creo que es por eso que alguno está molesto con vos y no por el tenis. ¿Cuál fue la clave de tus éxitos sentimentales?
Eso habría que preguntarle a ellas (risas), yo siempre me pregunto ¿Qué me ven a mí? (y suelta otra carcajada)
OK, hablemos de otra cosa, tampoco te voy a preguntar de Independiente que no juega como Barça. Hablemos de moda ¿Cómo sos con el look? Tenés la suerte del deportista de andar con algo cómodo y que te quede bien…
Creo que soy bastante relajado, no soy de estar fijándome que me pongo como las minas. Es decir, no soy nada metrosexual (risas)
¿Qué es lo que más te identifica con la marca Penguin?
Bueno el tema con Penguin es raro porque siempre usaba esa marca cuando viajaba y en Argentina todavía no estaba. Apenas llegó a nuestro país sentí que era mi marca, dado que siempre que viajaba me compraba esa ropa afuera.
¿Cómo sigue tu pasión por la fotografía? Los que vieron tu trabajo lo han destacado…
Es un tema que me encanta. La verdad es que sigo sacando y me está yendo bastante bien, por suerte vendí un par de fotos. Eso quizás quiere decir que a la gente le gustan (risas).
Ya cumpliste el sueño máximo de chico de ganar Roland Garros. ¿Qué sueño te queda ahora?
Creo que nunca más voy a lograr algo que soñé desde chiquito. Ahora la vida pasa por otras cosas: formar una fila y ser feliz con eso.
Y en esa fila estará ser padre. ¿Cuáles son las cosas primordiales que le enseñarías?
¡Todo lo opuesto a lo que fue su papá! (risas).
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