Las Rosas, Noviembre 2014 - N° 216

“La chica linda del noticiero de Telefe” dicen cuando se refieren a ella. Y es correcto. Un manto de piedad entre tantas pálidas que el mundo nos informa a diario. Efervescente, genuina y alegre por demás, no es ella quien se prepara para un papel más protagónico, si no el mismo medio para darle el lugar que merece.
El ritmo vertiginoso que marca los tiempos del noticiero, muchas veces es venenoso. Letal. Roba sonrisas. Cual videoclip que por segundo nos tira una tragedia tras otra. Sin embargo, Telefe Noticias encontró el equilibrio exacto, como para que no sea todo un precipicio sin final. Agustina Casanova irrumpe en pantalla y el frame se dilata. Se alegra la imagen, toma color y todos los desastres escuchados instantes atrás quedan suspendidos. Al menos, los minutos donde ella nos cuenta las novedades del espectáculo. Su espontaneidad, belleza y naturalidad, hacen que sea la protagonista, aun cuando el entrevistado es Hugh Jackman o el mismo Brad Pitt. A su lado, ellos nada tienen para decir. Si ella dice presente, el resto es segundo plano. Y no es una percepción entusiasta de quien escribe, sino una cuestión visualmente física.“Mi primera entrevista para el noticiero de Telefe fue a Maná. Yo estaba re nerviosa y era como mi primera nota en la vida. Estaba más pendiente de qué preguntar, que de dejarme llevar por la situación. Pero con el tiempo fui encontrándole los ritmos a mi forma de entrevistar y fui desarrollando algunos tips que me ayudan a que todo se haga más llevadero y ágil. Por suerte, nunca me tocó alguien mala onda que me haga sufrir la nota. Igual gracias a Dios existe la edición y eso salva todo”, recuerda riendo.
Agustina Casanova
Agustina Casanova
El ritmo vertiginoso que marca los tiempos del noticiero, muchas veces es venenoso. Letal. Roba sonrisas. Cual videoclip que por segundo nos tira una tragedia tras otra. Sin embargo, Telefe Noticias encontró el equilibrio exacto, como para que no sea todo un precipicio sin final. Agustina Casanova irrumpe en pantalla y el frame se dilata. Se alegra la imagen, toma color y todos los desastres escuchados instantes atrás quedan suspendidos. Al menos, los minutos donde ella nos cuenta las novedades del espectáculo. Su espontaneidad, belleza y naturalidad, hacen que sea la protagonista, aun cuando el entrevistado es Hugh Jackman o el mismo Brad Pitt. A su lado, ellos nada tienen para decir. Si ella dice presente, el resto es segundo plano. Y no es una percepción entusiasta de quien escribe, sino una cuestión visualmente física.“Mi primera entrevista para el noticiero de Telefe fue a Maná. Yo estaba re nerviosa y era como mi primera nota en la vida. Estaba más pendiente de qué preguntar, que de dejarme llevar por la situación. Pero con el tiempo fui encontrándole los ritmos a mi forma de entrevistar y fui desarrollando algunos tips que me ayudan a que todo se haga más llevadero y ágil. Por suerte, nunca me tocó alguien mala onda que me haga sufrir la nota. Igual gracias a Dios existe la edición y eso salva todo”, recuerda riendo.
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